Círculos de paz o círculos restaurativos (6)

0
26

Serie: prácticas restaurativas en la escuela con el abogado Rafael Vásquez

Hay algo que todos tenemos en común y es un vínculo. Pertenecemos a una familia, a una escuela, a una organización; razón por la cual, en este último video de la serie de prácticas restaurativas, abordaremos cómo los círculos restaurativos contribuyen a la construcción y el fortalecimiento de los vínculos en una comunidad.

En los círculos restaurativos las conversaciones son entre iguales. Todos los participantes ocupan un lugar igual al resto. No hay jerarquías, ni primeros ni últimos. Todos participan motivados por un objetivo común que permite generar y regenerar lazos.

El abogado Rafael Vásquez, experto en mecanismos para la gestión pacífica de conflictos y facilitación de prácticas restaurativas, destaca que “los círculos restaurativos son espacios para potenciar las prácticas a las que hemos hecho referencia en esta serie de prácticas restaurativas. Por ejemplo, desarrollamos la escucha activa y empática porque, si en el círculo hay 10 participantes y tres preguntas para el grupo, tendremos la oportunidad de hablar tres veces mientras que debemos escuchar 27 opiniones frente a las preguntas que se susciten en el círculo”.

Rafael también explica que en los círculos restaurativos desarrollamos declaraciones afectivas. “Siempre va a ser importante que en los círculos hablemos desde nuestro sentir, desde nuestro pensar y desde nuestro querer. Además de esto, tenemos las preguntas restaurativas. Los círculos son espacios para conversar alrededor de las preguntas que se formulan a los participantes y que permiten esa construcción de la comunidad”, comenta Rafael.

Vea “Las preguntas restaurativas” (5)  

Vea “Las declaraciones afectivas” (4)  

Vea “La escucha activa y empática” (3)

Vea “La importancia de las prácticas restaurativas” (2)

Vea “Prácticas restaurativas en la escuela” (1) 

Al respecto, Rafael nos brinda cinco consejos o tips de cómo generar círculos al interior del establecimiento educativo.

  1. Cuando nos sentemos en círculo, cerciorémonos de que no exista algún objeto u obstáculo en medio de los participantes que interfiera en la comunicación. La invitación es a verificar que cuando hagamos círculos, las rodillas de los participantes estén visibles para los demás participantes.
  2. Siempre llevemos preparado un tema para conversar y definamos cuál es la intención a partir de la cual queremos desarrollar esa temática con las personas participantes en el círculo. Pueden ser desde temáticas sencillas como establecer cuáles son los gustos de las personas, sus colores o películas favoritas, hasta temáticas sobre lo profundo del conocimiento y del sentir de esas personas, como son hablar de duelos, dolores, insatisfacciones, alegrías y logros.
  3. Iniciemos las conversaciones de los círculos con una actividad lúdica, cultural o de contemplación y complementémosla con una canción, un poema o una pintura, para que pongamos en disposición a las personas que van a participar de ese círculo.
  4. Es importante que la persona que facilite el círculo tenga organizadas las temáticas a través de preguntas. Lo que se busca con las preguntas es que cada uno de los participantes en el círculo tenga la oportunidad de dar su opinión y manifestar su sentir y su querer frente al tema que se está abordando.
  5. Luego de tener esta conversación, debemos darle un cierre a nuestro espacio de conversación, que puede estar ligado a una actividad cultural o pedagógica, mediante la cual, las personas participantes empiecen a salir de la conversación y nuevamente se hagan partícipes de su quehacer cotidiano.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí