Inicio Años 2023 «De cuerpos a memorias, los secretos que cuenta un río»

«De cuerpos a memorias, los secretos que cuenta un río»

0
«De cuerpos a memorias, los secretos que cuenta un río»

El profesor Nicolás Rozo nos cuenta de forma entusiasta cómo el azar lo llevó a ser el docente de música del Colegio Anexo San Francisco de Asís, CASFA, hace ya un año y seis meses. Muy pronto, se sumó al trabajo del Foro Institucional 2022, que tuvo entre sus productos el libro DesapaSer, homenaje a siete víctimas de desaparición forzada, para quienes compuso la canción del mismo nombre que, nos cuenta, tuvo la oportunidad de presentar ante los familiares de algunas de las víctimas.

Para este 2023, el Foro Institucional del CASFA denominado “Cuando el Cauca suena, memorias lleva”, tuvo como cierre una noche artística, realizada el pasado 21 de abril, en la cual participaron cada uno de los miembros de la comunidad educativa.

Narrativa colectiva que se alimenta de individualidades

Conversamos con el profesor Nicolás acerca de cómo se gestó esta puesta en escena colectiva. ¿Cómo se pone de acuerdo una institución educativa alrededor de una historia? Esta conversación nos permitió confirmar algo que ya habíamos evidenciado en el taller “En los zapatos de un susurro”, realizado por los estudiantes de grados octavo y noveno del CASFA: las narrativas colectivas, así como las narrativas que hicieron del otro, pasan por las narrativas individuales, por elementos de las propias historias de los participantes. 

“Vengo de una familia que fue desplazada; una familia que tuvo que salir huyendo de la finca de mis abuelos”, nos cuenta el profesor Nicolás para explicar su empatía con las víctimas del conflicto armado del país. “No podemos contar noventa y tres historias– refiriéndose a las víctimas encontradas en el río Cauca– pero sí podemos contar una historia que las abrace a todas. Me acordé de mi abuelo. Me acordé que era un pescador y que hacía redes… y dije: ‘siento que lo mejor es hacerle un tributo a Colombia desde algo que ha olvidado, que es el campo, que es el río’. Y llegamos al consenso de hacer la historia de un pescador. Un pescador que iba a pescar, no un pez, sino que iba a pescar memorias… Es la historia de un pescador que, a través de una red, iba a recoger memorias de muchos colombianos que nunca pudieron hablar…Y así surgió esta locura”.

“De cuerpos a memorias, los secretos que cuenta un río” es la historia de Alejo, el hijo de un pescador desaparecido que sueña con que su padre, Aurelio, regrese para enseñarle a pescar. Por medio del arte abordan, de la manera más estética posible, el tema de la orfandad de los hijos de los desaparecidos; “de los sueños de esos niños que se truncan por la desaparición de sus padres”, explica el profesor Nicolás. 

Así, en la noche artística fuimos llevados por el CASFA a un viaje por el río Cauca, con ocho estaciones que son los distintos actos que la componen y que marcan los giros dramáticos de la historia. Desde cuando Alejo formula el deseo del regreso de su padre, se desencadena una serie de mensajes en torno al conflicto armado, la memoria y la reconciliación. 

El viaje por las ocho estaciones transcurre con los siguientes mensajes musicalizados, cantados y bailados. Inicia con la importancia de creer en los sueños, pues fue así, soñando, como Alejo pudo ver nuevamente a su padre en la estación “Lo invisible”. “Escuchando al río” fue la segunda estación que nos recordó el papel del río Cauca en el conflicto armado. “Canoas” nos enseñó a no tomar de la naturaleza más de lo que necesitamos. Al llegar a la cuarta estación, “Atarraya”, la abuela de Alejo nos explica que ésta es como la vida, con nudos que a veces se enredan, pero que cuando es lanzada con determinación nos lleva a lo que deseamos. “Semillas” fue una estación tributo a los campesinos y a la esperanza por un mejor mañana. En “DesapareSer”, la sexta estación, el CASFA reafirma su homenaje a los líderes sociales. “Susurros de memoria” nos recuerda las historias de vida truncadas por la desaparición forzada. Por último, “Pescadores” que es la octava estación, es un tributo a nuestro país que lucha porque la memoria perdure y nos lleve a las lecciones que debemos aprender. 

Una narración que transforma la identidad colectiva de la escuela

“De cuerpos a memorias, los secretos que cuenta un río” demuestra la voluntad de un colectivo. El profesor Nicolás habla con admiración de sus compañeros docentes del Comité Artístico y de la sinergia con la profesora de sociales, Magali Pinilla Talero, directora del Foro Institucional. Destaca igualmente la colaboración de los demás docentes, directivos, familias y, por supuesto, los estudiantes que tomaron muy en serio el rol que les correspondió en la noche artística. Ellos, los estudiantes, estaban en todo: fueron los músicos, los cantantes, los actores, los bailarines. Trescientas cincuenta almas como una sola, en una obra que no tuvo pausas durante 1:20 minutos de duración. 

El profesor Nicolás identifica algunos aprendizajes colectivos del CASFA durante esta experiencia, como la disciplina y la constancia que se requiere para llegar a la excelencia lograda ese 21 de abril. La capacidad de negociación, desde negociar entre los docentes para generar los espacios de ensayo, hasta negociar con los estudiantes para que se involucraran con el baile y el canto de los ritmos colombianos, base de las composiciones que el profesor Nicolás hizo especialmente para esta obra.

También destaca el profesor como aprendizajes el dejar atrás las limitaciones autodeclaradas, el “no podemos, no hay recursos” para darse cuenta de lo poderosos que son cuando reúnen sus voluntades. La camaradería, esa que encontraron los profesores en los desayunos en la cafetería del barrio mientras discutían acerca del foro y su noche artística. El dejar atrás el individualismo para pensarse como un colectivo con un objetivo común. El sentido de pertenencia, el leerse como miembros fundamentales de la institución educativa, que realizan actos de valor, actos que aportan a la sociedad. 

En el cierre de la noche artística, la rectora Alejandra Fernández Vega resumió con orgullo el evento: asistimos a un “maravilloso ejercicio de memoria colectiva construido por profes y estudiantes del CASFA, que aporta claramente a su proceso formativo y que se constituye en una puesta en escena desde la verdad y la justicia, promoviendo espacios y escenarios de reflexión, no repetición y reconciliación”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí