En la voz de la psicóloga María Inés Cuadros

0
138

“Ni los pellizcos, ni el zarandeo, ni el jalón de orejas, ni el jalón del pelo. Ningún castigo es aceptable. No son aceptables en términos de derechos de los niños y las niñas. Lo grave de los castigos físicos es que le hacen daño al cuerpo porque generan respuestas de estrés. Sicológicamente los castigos crean sentimientos de impotencia, rabia, dolor, abandono y tristeza, de manera que hay unas consecuencias muy graves como para pensar que ‘este castigo es chiquito y que es por su propio bien’”, comenta la psicóloga María Inés Cuadros.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí