Enseñar en medio de la guerra

0
202

En total, 1.579 docentes han sido asesinados por parte de diferentes actores armados en medio de la guerra, según el estudio “Docencia rural en Colombia: educar para la paz en medio del conflicto”, elaborado por la Fundación Compartir y publicado en el año 2022. En dicha investigación se estudia la realidad de los docentes en la ruralidad de 170 municipios afectados por el conflicto armado durante los últimos 60 años.

“Los maestros estamos en todos los lugares del país. Por ser nosotros la presencia del Estado, nos volvemos objetivos de todos los actores armados”, le aseguró a la revista Semana Luis Grubert, de la Federación Colombiana de Educadores (FECODE). Según el capítulo “No son un mal menor” del Informe Final de la Comisión de la Verdad, “algunos docentes fueron amenazados, otros desplazados y, en el peor de los casos, asesinados. Todo esto provocaba cierres temporales de las instituciones”.

Según el estudio “Entre recuerdos y enseñanzas docentes en conflicto nacional”, publicado en el año 2003 por la Universidad Nacional Abierta y a Distancia”, los maestros vivieron “entre el miedo, la zozobra y el temor de ser amenazados o focalizados como un enemigo por cualquiera de los grupos armados, esto en zonas donde se enfrenta más de un bando de guerra, es decir, donde confluyen guerrillas, paramilitares y ejército. Pues en zonas de dominio, la única opción que tiene el docente es ser discreto y no entrar a chocar con cualquier filosofía insurgente”.

Debido al conflicto armado, los maestros tuvieron que dejar de lado su labor docente y educativa para hacerle frente a la toma de colegios y al reclutamiento forzado, entre otras formas de violencia contra los niños, niñas y adolescentes. Esto hizo que los actores armados encontraran en los profesores una barrera para el control de los territorios.

Representado esperanza y construcción de paz

Los profesores durante la guerra han sido víctimas y testigos de hechos atroces que los han afectado a ellos y a sus estudiantes, quienes han presenciado atentados contra sus instituciones educativas.

Sin embargo, en medio de la guerra, el país ha contado con docentes constructores de paz. Según declaraciones de la Fundación Compartir a Semana Rural, “su permanencia en los territorios se convierte en un acto de resistencia que previene un mayor abandono de las escuelas rurales, especialmente en territorios donde las entidades gubernamentales y la fuerza pública no tienen ningún tipo de intervención”.

Los docentes aprendieron a construir, entre las amenazas y el miedo, estrategias pedagógicas que permitieron la supervivencia y la adaptación de las escuelas rurales. Según el estudio “Docencia rural en Colombia” los profesores desempeñaron un doble papel: “el de víctimas y el de agentes de cambio. Tales roles no son estáticos, van cambiando de acuerdo con las circunstancias que se presentan, y sobre todo ante la necesidad de mantener abiertas las escuelas y salvaguardar la propia vida y la de la comunidad escolar”.

De igual forma, en el estudio Docencia rural en Colombia se resalta la importancia de recuperar las experiencias en donde los maestros han construido esfuerzos desde su cotidianidad para la transmisión de valores como el respeto, la autonomía y la cooperación, con el fin de construir en las aulas espacios pacíficos y de calidad en medio del conflicto.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí